Cualquier momento es el mejor para iniciar nuevamente; si cometimos errores, si dejamos de hacer algo, si perdimos una oportunidad, no importa lo que haya ocurrido, este instante es bueno para iniciar nuevamente. Los arrepentimientos no cambian lo ocurrido, pero sí las acciones nuevas pueden modificar el futuro.
25 de junio de 2010
Cualquier momento para iniciar es bueno...
8 de marzo de 2010
Cuando damos la vida por sentada...
Cuando nuestros días son atrapados por la rutina, pensamos que todo seguirá siempre igual, que las cosas, el lugar donde vivimos, la gente que tenemos cerca, los afectos, los temores, las pasiones, todo seguirá en su sitio. Sin embargo la vida se mueve, cambia, y si por alguna razón agita su manto, puede en un instante despojarnos de la seguridad que pensamos tener.
Podemos quedar solos, lejos de los afectos, lejos de la abundancia, lejos de los logros y reencontrarnos nuevamente cara a cara con nosotros mismos en esa soledad de la que no podemos escapar.
Al pensar que las cosas siempre estarán con nosotros… nos equivocamos, vamos perdiendo la vida, vamos perdiendo su misterio. Esto no es una idea romántica o algo parecido, no es un eslogan de vivir el ahora, es una realidad. Mucha gente lo vive cada día, lo que ayer parecía tan seguro tan bien hecho, hoy… no está… no queda nada.
Cuando esto sucede nos enfrentamos a nuevos desafíos, nuevas oportunidades. Aunque el alma puede estar triste, o desolada, sabe que el fluir es así, que nada más permanente que el cambio, que nada más permanente que la transformación de instante en instante.
La rutina, la costumbre nos adormece, nos vuelve insensibles, perdemos la capacidad de asombro y simplemente nos acomodamos a la aparente seguridad de los acontecimientos.
Con todo lo que está sucediendo, en Chile, Haití y otros lugares veo cómo en un instante la seguridad del hogar desaparece, los seres que amábamos ya no están para acariciarlos, las rabias, los enojos también se fueron, la dulce mirada, el color de su sonrisa, la ternura de un abrazo, el poder de la palabra, ¡todo cambió!. La seguridad y calidez dejaron simplemente de existir!
Veo la vileza de aquellos insensibles que aprovechan del momento para hozar quitar al que casi nada tiene, aprovechar sus emociones para venderlas al mejor postor, fingir solidaridad… quizá sea porque su luz aún no está prendida, aún no entendieron la magia de construir juntos.
Sin embargo veo también al ser humano, su capacidad de erguirse ante estos cambios, su capacidad de levantarse victorioso, y transformarse en alguien nuevo, volverse más humano, más sensibles, más sencillo, más humilde ante esa fuerza de la naturaleza que es capaz de darte todo y quitarlo en un minuto. Veo el espíritu de unidad que deja entrever su inmanencia, aunque aún nos resistimos a sentirla como verdadera. Veo tolerancia, veo verdadera compasión, veo la esencia de ese ser capaz de encender con una sonrisa el alma de quienes toca. Veo el arrepentimiento y la valentía de devolver lo tomado, en fin veo la grandiosidad de la vida levantándose nuevamente en toda su fuerza, impulsándonos a crecer y entender que todos compartimos la responsabilidad de una vida mejor y más equilibrada.
Este despertar si se puede llamar así nos permite reconocer el milagro de la VIDA, en cada actitud, en cada acción, nos permite reconocer la bondad, la entrega, el amor, la pasión, nos permite reconocer que lo único y verdaderamente real es este instante.
Hoy deseo aprender de los corazones de miles de seres humanos que se levantan ante los cambios de la vida, que se levantan con la fe renovada, que se levantan a pesar de todo, que son capaces de dar lo que no tienen, que son capaces de compartir el empuje de una fuerza que los impulsa hacia adelante a nuevos desafíos, no retornando a lo que eran sino convirtiéndose en seres más grandes y mejores.
Celebremos la vida, celebremos la capacidad de redescubrirnos, de reencontrarnos, como seres humanos dignos de amor, como seres humanos indefensos y sin embargo poderosos, celebremos por ese espíritu indomable que nos permite seguir adelante tomados de las manos.
Podemos quedar solos, lejos de los afectos, lejos de la abundancia, lejos de los logros y reencontrarnos nuevamente cara a cara con nosotros mismos en esa soledad de la que no podemos escapar.
Al pensar que las cosas siempre estarán con nosotros… nos equivocamos, vamos perdiendo la vida, vamos perdiendo su misterio. Esto no es una idea romántica o algo parecido, no es un eslogan de vivir el ahora, es una realidad. Mucha gente lo vive cada día, lo que ayer parecía tan seguro tan bien hecho, hoy… no está… no queda nada.
Cuando esto sucede nos enfrentamos a nuevos desafíos, nuevas oportunidades. Aunque el alma puede estar triste, o desolada, sabe que el fluir es así, que nada más permanente que el cambio, que nada más permanente que la transformación de instante en instante.
La rutina, la costumbre nos adormece, nos vuelve insensibles, perdemos la capacidad de asombro y simplemente nos acomodamos a la aparente seguridad de los acontecimientos.
Con todo lo que está sucediendo, en Chile, Haití y otros lugares veo cómo en un instante la seguridad del hogar desaparece, los seres que amábamos ya no están para acariciarlos, las rabias, los enojos también se fueron, la dulce mirada, el color de su sonrisa, la ternura de un abrazo, el poder de la palabra, ¡todo cambió!. La seguridad y calidez dejaron simplemente de existir!
Veo la vileza de aquellos insensibles que aprovechan del momento para hozar quitar al que casi nada tiene, aprovechar sus emociones para venderlas al mejor postor, fingir solidaridad… quizá sea porque su luz aún no está prendida, aún no entendieron la magia de construir juntos.
Sin embargo veo también al ser humano, su capacidad de erguirse ante estos cambios, su capacidad de levantarse victorioso, y transformarse en alguien nuevo, volverse más humano, más sensibles, más sencillo, más humilde ante esa fuerza de la naturaleza que es capaz de darte todo y quitarlo en un minuto. Veo el espíritu de unidad que deja entrever su inmanencia, aunque aún nos resistimos a sentirla como verdadera. Veo tolerancia, veo verdadera compasión, veo la esencia de ese ser capaz de encender con una sonrisa el alma de quienes toca. Veo el arrepentimiento y la valentía de devolver lo tomado, en fin veo la grandiosidad de la vida levantándose nuevamente en toda su fuerza, impulsándonos a crecer y entender que todos compartimos la responsabilidad de una vida mejor y más equilibrada.
Este despertar si se puede llamar así nos permite reconocer el milagro de la VIDA, en cada actitud, en cada acción, nos permite reconocer la bondad, la entrega, el amor, la pasión, nos permite reconocer que lo único y verdaderamente real es este instante.
Hoy deseo aprender de los corazones de miles de seres humanos que se levantan ante los cambios de la vida, que se levantan con la fe renovada, que se levantan a pesar de todo, que son capaces de dar lo que no tienen, que son capaces de compartir el empuje de una fuerza que los impulsa hacia adelante a nuevos desafíos, no retornando a lo que eran sino convirtiéndose en seres más grandes y mejores.
Celebremos la vida, celebremos la capacidad de redescubrirnos, de reencontrarnos, como seres humanos dignos de amor, como seres humanos indefensos y sin embargo poderosos, celebremos por ese espíritu indomable que nos permite seguir adelante tomados de las manos.
10 de febrero de 2010
3 de febrero de 2010
Los medios y nuestro cambio
"Tenemos a nuestra disposición unos medios maravillosos para crecer y generar riqueza a través del Conocimiento compartido, el Talento, la Tolerancia, la Generosidad y la Diversidad… pero los medios no van a cambiar el mundo, si antes de que nos quedemos sin mundo, no cambiamos nosotros."
Joanjimenez
Los modelos, los sistemas y las herramientas, a la fecha no han cambiado mucho lo que somos en esencia. Esa es una resposabilidad nuestra.
Sino cambiamos al interior, no sucederá nada al exterior, seguiremos en guerras, oponiendos a la violencia, seguiremos buscando la paz, seguiremos luchando y luchando, cuando verdaderamente necesitamos estar en paz al interior nuestro. Entendiendo que el otro ser humano frente nuestro está en igual condición, con los mismos temores, las mismas luchas, el mismo dolor, aunque el objeto o la causa sea diferente.
Sino cambiamos al interior, no sucederá nada al exterior, seguiremos en guerras, oponiendos a la violencia, seguiremos buscando la paz, seguiremos luchando y luchando, cuando verdaderamente necesitamos estar en paz al interior nuestro. Entendiendo que el otro ser humano frente nuestro está en igual condición, con los mismos temores, las mismas luchas, el mismo dolor, aunque el objeto o la causa sea diferente.
28 de enero de 2010
Un gran viaje...
Muchas veces nos toca derrumbarnos, nos viene un colapso y caemos en un estado donde todo parece perder sentido. Sin embargo, si escuchamos atentamente, ese estado suele señalarnos una dirección donde todo recobra nueva vida. Nada, por muy doloroso o difícil que parezca se queda permanentemente, siempre es como un rio que fluye y aunque ciertos pasajes son tormentosos y abruptos, suelen desembocar en tranquilas playas.
Sólo terminamos confundidos y perdidos cuando dejamos que éstas aguas se estanquen, sólo cuando dejamos que su a veces doloroso y nauseabundo olor se queda anclado en nuestros corazones, dejamos de ser libres. Si nos permitimos correr sin detenernos, sentiremos una renovada energía, una renovada transformación que nos llevan de un nivel a otro de mayor comprensión. No un nivel superior sino un nivel de mayor claridad, de mayor madurez, de mayor paz. Lo importante es no olvidar que ese rio nuevamente tocara angostos y estrechos lugares, caídas y tormentosos despeñaderos, pero es ahí donde al haber entendido su flujo quizá estemos mejor preparados y más livianos para seguir su viaje.
Gracias por compartir este inmenso viaje, algún día descubriremos la unidad subyacente que nos sostiene a todos.
CarDa
25 de enero de 2010
La Paz
La PAZ no es le resultado de enfrentarse a la violencia, de oponerse a la guerra, sino estar total y absolutamente libre de miedo, libre de violencia. La PAZ no es un estado de inacción sino acción total que surge de la percepción completa de nuestra relación con la vida
31 de diciembre de 2009
Feliz 2010
Mil felicidades por este nuevo año 2010. Que tu vida este llena de bendiciones, Salud, Amor, Prosperidad. Que la felicidad de Ser de Vivir impregnen tu ser, llevándote a alturas inimaginables. Que los días que crees sean extraordinarios. Que los amigos que encuentres compartan contigo la dicha de VIVIR. Que tu familia permanezca cada vez más unida. Y que tus sueños y objetivos se cumplan para tu beneficio, de los que te rodean y del planeta que nos cobija.
Cada día descubrimos más y más cosas, que este año nos permita descubrirnos más y más a nosotros. Que este año nos regale enseñanzas que valoremos, que aprendamos y compartamos con los demás. Que en cada encuentro podamos valorarnos como seres humanos, como seres que compartimos este privilegio de la vida en la tierra.
Que este año nos haga más humildes, más claros, más comprometidos con el privilegio de SER, que nos acerquemos unos a los otros y brindemos por un mejor destino, por un día mejor.
Que este año sea EXTRAORDINARIO en todos sus aspectos, para ti y toda tu familia!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


